Carlos Jesús Sánchez de la Peña
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Os cuento mi experiencia con esta gente. En el verano de 2018 les compré 6.000 plantas UCB1 injertadas a yema dormida con Sirora, a través de un comisionista independiente. Les dije que tenía que hacer trabajos preparatorios en la parcela donde iba a sembrarlas, y les pregunté si podían guardarme los árboles en el vivero hasta que pudiera sembrarlos, a lo que me contestaron que ningún problema, que venían en maceta de 7 litros y podían plantarse en campo incluso en junio. Hasta ahí todo bien, pero en diciembre me llamaron para comentarme que ningún injerto había prendido porque las yemas que les había servido el centro experimental El Chaparrillo habían sido todas ellas defectuosas. ¡Increible realmente! No me pidieron ni disculpas siquiera, simplemente me ofrecieron devolverme el dinero o servirme la planta sin injertar haciéndome la rebaja en el precio que a ellos les diera la gana. Como no encontré vivero que dispusiese de tantas plantas por aquellas fechas, tuve que aceptar que me sirviesen los UCB1 sin injertar como mal menor, con el enorme trastorno que ello me produciría de ver la entrada en producción retrasada un año. En abril les dije por fin que me sirviesen la planta, y cuando ya la tenían paletizada tuve que llamarles para decirles que esperasen unos días más pues cayó un chaparrón que haría imposible entrar con los tractores para sembrarlas. Tan desidiosos fueron, que en lugar de despaletizarla nuevamente para que no se asfixiase entre los plásticos del embalaje (nunca me negué a pagar los gastos de paletizar y despaletizar, de hecho el día que me llevaron la planta tuve que pagarles, so pena de no enviarme el pedido, 1.100 euros por gastos de desapaletización y de mantenimiento que nunca hicieron), la dejaron días y días cociéndose en los palettes hasta que finalmente me la sirvieron en mayo. Lo que me vino fue auténtica basura. Muchas plantas absolutamente secas, sólo el palo. Casi ninguna del grosor y altura que ofertan en su publicidad, esto es, la gran mayoría como palillos que no levantaban ni 20 cm. del suelo, en unas condiciones penosas, amontonadas de cualquier manera, con la tierra que se desprendía de la raíz nada más sacarlas de la bolsa, asfixiadas por estar envueltas en plásticos que nos las dejaban transpirar, con palettes con la madera tan podrida que se rompían al cogerlos con el toro mecánico, etc. etc. Y por no hablar de los camiones. No se preocuparon ni de preguntarme sobre la accesibilidad a la parcela, así que mandaron la mercancía en unos trailers tan enormes que de puro milagro pudieron entrar en ella, eso sí, destrozándome algunos de los caballones que tenía hechos para sembrar las plantas. Tuve la gran suerte de que me pudieron prestar un toro mecánico para poder bajar los palettes, porque los camiones no tenían plataforma para descargarlos. Todo así. En fin, una despreocupación absoluta por mí en todos los aspectos. La impresión que he sacado es que sólo les interesa vender cuanto más mejor, hacer caja sin importarles un pimiento ni cómo te llamas. La atención al cliente, al menos por lo que a mí respecta, ha sido simplemente inexistente. Yo me siento completamente estafado y de hecho próximamente les demandaré judicialmente. No recomiendo este vivero ni a mi peor enemigo. Sé por algunos injertadores con los que he hablado que hay más gente también muy descontenta con PLAINP y no os fieis de las reseñas favorables que tienen aquí en Google, pues tantas valoraciones seguidas con cinco estrellas en los últimos dos meses más bien pienso que proceden de empresas de mejora de opinión a las que pagan por inserciones positivas, que no de clientes realmente satisfechos. Adjunto fotos de la porquería que me vendieron y las lamentables condiciones en que tuvieron la desvergüenza de servírmela.